viernes, 6 de marzo de 2009

ENTRE LÍNEAS







Siempre pijama de rayas.
Tú rayas en los párpados.
Luciérnagas lucen bajo mis pies
descalzos.
tus párpados
continúan desnudando
pieles profundas
a corazón abierto.
Acorazonados
nadie dice nada
nadie se atreve
a romper
el silencio
que provocan tus dedos
de terciopelo.

continúas desnudando
mientras,
mentiras atroces,
puñales
escondidos tras mi pecho
que ahora sonríe sangrante
y libre.
Y ahora
desnudas mi mirada
y cuando ya nadie mira
te desnudo a ti
entre líneas.

3 comentarios:

Leinad Zivro dijo...

Que bonitoooooooooooooo...qué belleza, qué pasión, que momentasssssssso!!

Lástima que este vejete tenga el corazón demasiado débil para imaginarse la escena que describes en todo su esplendor.

Sólo falta el cómic del Gato Félix ;)

isabel dijo...

me parece que ya lo sé
mua!!

U.B dijo...

Para ti:

http://1.bp.blogspot.com/_LRZXCbmRIYY/Rn67M_gRWmI/AAAAAAAAAK4/oCfAGwI6lMo/s400/POLLO+ASADO+A+LA+CERVEZA_03.jpg

A ver cuándo me paso por vuestro kelo.

Seguidores

Mayte Barrera

Mi foto

RETRATO DE PUNTILLAS

Soy una cometa en el aire que nunca llega a rozar el suelo.
Vivo del aire de cada suspiro.
Tengo las palmas de las manos
repletas de ilusiones que se me van cayendo
cuando consigo hacerlas realidad.
Sonrío si me dicen que me quieren
y no puedo evitar reírme antes de que me hagan cosquillas.
Mi punto débil son mis ojos
(son unos maleducados y no consigo que paren de hablar).
Camino sin la seguridad de una meta
y mi equilibrio es el desequilibrio de mis playeras.
Las líneas rectas las hicieron para saltarlas de lado a lado
y las circunferencias son para bailarlas con la cintura.
Me gusta mucho el rojo,
pero deshojé tantas margaritas que ahora sólo me quedan collares amarillos
y los pétalos de rosa se me escapan entre los dedos.
Algo fundamental en mi vida cotidiana son las risas de después de cenar
(para terminar bien el día más que nada).
No me considero una mala persona por no ayudar a las abuelitas a cruzar la calle
pero tampoco una buena por muchos motivos que prefiero no señalar
sólo sé que no me sale actuar con maldad, y recuerdo que Cruella de Ville me caía muy mal.
Por cierto, si quieres hacerme feliz, sólo tienes que invitarme a desayunar.