lunes, 12 de enero de 2009

El cielo de mi habitación
no es siempre blanco
y sin embargo
mis ojos siempre son marrones.

De pequeña
quería tener los ojos verdes
y mi madre me decía
que lo importante es cómo miran,
entonces yo me reflejaba en los suyos,
porque brillaban,
(supongo que era eso a lo que se refería)

de pequeña quise ser pintora,
pero pintora
de vidas.

Colorear los segundos
dibujar los instantes,
los lugares...
maquillar los labios de sonrisas
y llenar de brillo las pupilas.

El cielo de mi habitación
no es siempre blanco
porque mis ojos marrones
lo dibujan de recuerdos
y lo llenan de colores.

1 comentario:

eLiSa dijo...

eResS InCrEIbLe....(L) te quiero!
eLiSa

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Mayte Barrera

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RETRATO DE PUNTILLAS

Soy una cometa en el aire que nunca llega a rozar el suelo.
Vivo del aire de cada suspiro.
Tengo las palmas de las manos
repletas de ilusiones que se me van cayendo
cuando consigo hacerlas realidad.
Sonrío si me dicen que me quieren
y no puedo evitar reírme antes de que me hagan cosquillas.
Mi punto débil son mis ojos
(son unos maleducados y no consigo que paren de hablar).
Camino sin la seguridad de una meta
y mi equilibrio es el desequilibrio de mis playeras.
Las líneas rectas las hicieron para saltarlas de lado a lado
y las circunferencias son para bailarlas con la cintura.
Me gusta mucho el rojo,
pero deshojé tantas margaritas que ahora sólo me quedan collares amarillos
y los pétalos de rosa se me escapan entre los dedos.
Algo fundamental en mi vida cotidiana son las risas de después de cenar
(para terminar bien el día más que nada).
No me considero una mala persona por no ayudar a las abuelitas a cruzar la calle
pero tampoco una buena por muchos motivos que prefiero no señalar
sólo sé que no me sale actuar con maldad, y recuerdo que Cruella de Ville me caía muy mal.
Por cierto, si quieres hacerme feliz, sólo tienes que invitarme a desayunar.