miércoles, 20 de febrero de 2008

Nuestros Cuerpos Del Delito *

La gente me dice que dices
que por la noche ya no duermes sola;

y es verdad, porque eres tú
quien cada noche me arropa
matando todos los fríos de mi corazón.

y te hablo, y te beso
en la boca, en los labios, y te cuento un cuento;

Mis pies fríos
calientas entre tus piernas.
Mientras tus manos se cuelan entre las sábanas.

Noto la fuerza de tus pezones
peleando contra lainquietud de mis dedos,
que descubren la suavidad de tu piel
acelerando el latir de mi ritmo

Cuerpo a cuerpo
tú, vulnerable
ante mi deseo
de guiarte al infinito de mi ser.

Quiero sentirte mío
mientras dibujas cada escondite de mi piel
con el húmedo roce de tu lengua.

Besándonos el sudor
Ardiente
Cómplice
Caliente

Besándonos el aliento de las palabras
ante un sentir,un dulce dolor
a golpe de lengua

Excitante sensación
el universo estalló
y nosotros fuimos los únicos culpables.

luego apago tus ojos
y me deslizo por tus sueños húmedos.

Maldito pecado,
acostarme cobijado entre tus brazos
y despertar sin tu presencia,
sin tu mirada,
sin el color del cuerpo del delito.



mayte + marcus versus *

3 comentarios:

Marcus dijo...

ese me suena si, creo q lo conozco

amoremachine dijo...

es acojonante.
si

isabel dijo...

me gusta más leido en el suelo
espalda con espalda


mua!

Seguidores

Mayte Barrera

Mi foto

RETRATO DE PUNTILLAS

Soy una cometa en el aire que nunca llega a rozar el suelo.
Vivo del aire de cada suspiro.
Tengo las palmas de las manos
repletas de ilusiones que se me van cayendo
cuando consigo hacerlas realidad.
Sonrío si me dicen que me quieren
y no puedo evitar reírme antes de que me hagan cosquillas.
Mi punto débil son mis ojos
(son unos maleducados y no consigo que paren de hablar).
Camino sin la seguridad de una meta
y mi equilibrio es el desequilibrio de mis playeras.
Las líneas rectas las hicieron para saltarlas de lado a lado
y las circunferencias son para bailarlas con la cintura.
Me gusta mucho el rojo,
pero deshojé tantas margaritas que ahora sólo me quedan collares amarillos
y los pétalos de rosa se me escapan entre los dedos.
Algo fundamental en mi vida cotidiana son las risas de después de cenar
(para terminar bien el día más que nada).
No me considero una mala persona por no ayudar a las abuelitas a cruzar la calle
pero tampoco una buena por muchos motivos que prefiero no señalar
sólo sé que no me sale actuar con maldad, y recuerdo que Cruella de Ville me caía muy mal.
Por cierto, si quieres hacerme feliz, sólo tienes que invitarme a desayunar.