lunes, 22 de diciembre de 2008

de género...

Ruidos.
Voces.
Gritos.
Se pone de gallina
la piel.
Golpes.
Palabras mal dichas.
Alguien llora
al otro lado de la pared
y no puedo ni quiero taparme los oídos.
Terror.
Pupilas mojadas.
Ojos de miedo.
Gente en la calle
con cara de desconcierto.
Impotencia.
Ella aún llora
pero ya mas bajito.
Para que él no la oiga.
Un portazo que desgarra
casi tanto que las manos
que la empujan.
Sucias.
Sangre.
Escúpe.
Y llorando.
Llanto desconsolado.
Y parados
mirando la puerta,
la puerta
que nadie se atreve a abrir.

2 comentarios:

Marta Noviembre dijo...

Mipequeñaflor, tú sabes que para las hermanas de la pekenovember's house tú eres la joyita, así que mimitos y caricias a tu disposición cuando gustes y/o necesites, ¿ok?

Tq, wapi

isabel dijo...

guapaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

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Mayte Barrera

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RETRATO DE PUNTILLAS

Soy una cometa en el aire que nunca llega a rozar el suelo.
Vivo del aire de cada suspiro.
Tengo las palmas de las manos
repletas de ilusiones que se me van cayendo
cuando consigo hacerlas realidad.
Sonrío si me dicen que me quieren
y no puedo evitar reírme antes de que me hagan cosquillas.
Mi punto débil son mis ojos
(son unos maleducados y no consigo que paren de hablar).
Camino sin la seguridad de una meta
y mi equilibrio es el desequilibrio de mis playeras.
Las líneas rectas las hicieron para saltarlas de lado a lado
y las circunferencias son para bailarlas con la cintura.
Me gusta mucho el rojo,
pero deshojé tantas margaritas que ahora sólo me quedan collares amarillos
y los pétalos de rosa se me escapan entre los dedos.
Algo fundamental en mi vida cotidiana son las risas de después de cenar
(para terminar bien el día más que nada).
No me considero una mala persona por no ayudar a las abuelitas a cruzar la calle
pero tampoco una buena por muchos motivos que prefiero no señalar
sólo sé que no me sale actuar con maldad, y recuerdo que Cruella de Ville me caía muy mal.
Por cierto, si quieres hacerme feliz, sólo tienes que invitarme a desayunar.