martes, 8 de abril de 2008

tormenta de PRIMAVERA ^^

una tarde de abril,
hay tormenta en mi corazón.
no me gusta la primavera
cuando llueve,
zapatos nuevos mojados,
paraguas a golpes,
resbalones en el asfalto,
coches que salpican,
señoras que corren recién-peinadas,
(con las manos en la cabeza)
charcos que te juegan malas pasadas,
agua hasta las rodillas,
resfriados inesperados,
arenas movedizas...
no me gusta la primavera
cuando llueve,
y menos
aún
si hay tormenta en mi corazón.
Aunque sea
esa
la única manera,
de poder ver,
una tarde de abril cualquiera,
el arco-iris
que se esconde
tras el gris de la tormenta
y
aparece en el claro de la calma.

4 comentarios:

Víctor Sierra dijo...

Bueno, pero ahora que ya sabes el truco para no resfriarte... manos a la obra, no? ;)

Anónimo dijo...

Es agradable leer algo así cuando sufres una noche de insomnio incomprensible. Gracias. Intentaré dormir pensando en tormentas.


Rollercoaster.

isabel dijo...

hace poco me pasó lo mismo. marta y yo tuvimos la feliz idea de ir a pasear y ...tormentón...lo bueno es que iba con ella, y aunq los pantalones empapaos hasta las rodillas o achús al final nos zampamos unos wevos rotos con vino y nos descojonamos de la risa de todo. así que la proxima vez que tormenta fueta, si encima tormenta dentro, nos llamas, que así se pasa muuuuuuuuuuuchooooooooooo mejor
muaka!

gsus dijo...

"He aprendido en esta vida de lo bueno y de lo malo
Me he elevado por el cielo y me he arrastrado por el barro
Más de treinta y cinco años Y doscientos diez defectos
y he tocado la locura con la punta de los dedos

Voy mirándome en los charcos
yo no necesito espejos
sé que soy mucho más guapo
cuando no me siento feo

Nunca me han interesado ni el poder ni la fortuna
lo que admiro son las flores que crecen en la basura
¿dónde se han quedado tus sueños? Tienes el alma desnuda.
Después de romper la ola, sólo nos quedó la espuma."

buenos días,
te gusta esta canción? Te la regalo.

bso.

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Mayte Barrera

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RETRATO DE PUNTILLAS

Soy una cometa en el aire que nunca llega a rozar el suelo.
Vivo del aire de cada suspiro.
Tengo las palmas de las manos
repletas de ilusiones que se me van cayendo
cuando consigo hacerlas realidad.
Sonrío si me dicen que me quieren
y no puedo evitar reírme antes de que me hagan cosquillas.
Mi punto débil son mis ojos
(son unos maleducados y no consigo que paren de hablar).
Camino sin la seguridad de una meta
y mi equilibrio es el desequilibrio de mis playeras.
Las líneas rectas las hicieron para saltarlas de lado a lado
y las circunferencias son para bailarlas con la cintura.
Me gusta mucho el rojo,
pero deshojé tantas margaritas que ahora sólo me quedan collares amarillos
y los pétalos de rosa se me escapan entre los dedos.
Algo fundamental en mi vida cotidiana son las risas de después de cenar
(para terminar bien el día más que nada).
No me considero una mala persona por no ayudar a las abuelitas a cruzar la calle
pero tampoco una buena por muchos motivos que prefiero no señalar
sólo sé que no me sale actuar con maldad, y recuerdo que Cruella de Ville me caía muy mal.
Por cierto, si quieres hacerme feliz, sólo tienes que invitarme a desayunar.