martes, 24 de febrero de 2009



Soy lo que ves,
no vayas más allá
de pensamientos inseguros
de ojos sin fondo
de sueños incumplidos.
Soy lo que ves
ahora
de cabeza a corazón a pies
y no me avergüenzo
nunca
de lo que pienso
siempre
hago cosas sin pensar
en el luego
por eso:
ven.
Soy lo que ves
solo.
Lo demás
ya lo pensaré mañana.

martes, 17 de febrero de 2009

viernes, 13 de febrero de 2009

Luces que parpadean a mi alrededor.
Párpados pintados con color
los ojos poco a poco se cierran
las pupilas se dilatan
y las mentes desvarían.


La gente “guay”
acude a las discos de moda
con el fin de emborracharse cuanto antes
y así “disfrutar más”.

Lo peor son las generaciones
que hacen generalizaciones
como por ejemplo
que todos los jóvenes son unos borrachos
Yonkis
que no saben qué hacer con su vida.
Y las chicas
Son todas unas guarras.
Todos los jóvenes menos sus hijos
que casualmente
son las niñas que se la chupan
a todo hijo de vecino
y luego van de monjitas.
Y son los niños
los que acaban
en los mugrientos retretes
de las súper discos de moda
los que acaban vomitando
hasta el vigésimo cuarto cubata
que se compraron con la paga
del fin de semana
que suma
alrededor
de doscientos euros.


Y mira que me jode a mi estar generalizando.
Todos estaréis pensando
que yo también me emborracho
y que también la chupo
y que al quinto cubata
estoy en la esquina vomitando
pero yo no voy de buenecita
y admito que he roto más de un plato.

martes, 10 de febrero de 2009

AUTO - RETRATO

Soy ojos marrones que van mucho más allá de su color. Si me miras a los ojos, sé que nunca podrás decepcionarte. Aún no me he parado a pensar hasta que punto puede llegar a ser bueno o malo...pero sí, me he planteado, comprar vendas para taparlos; me da miedo destapar mis cartas antes de empezar el juego. Aún así, mis ojos siempre acabarán reflejados en otros ojos, jugando a adivinarnos la vida uno a otro, peleando pupila con pupila. También me gusta pensar que soy mucho más que un cuerpo y una cara bonita. No me gusta que me traten como un trozo de carne, y yo creo que por eso me canso tan rápido de los chicos. Me enamoro cada noche y me desenamoro cada día. Soy algo masoca de nacimiento, y sólo me dura el amor, cuando no es correspondido. Todas las noches vivo una historia de amor dormida, por eso siempre beso con los ojos cerrados. Cuando paseo por los parques siento celos de las parejas que se miran entre risas y se despiden entre labios. Autorretratarme no es fácil, y supongo que nos pasa a todos. Quizá mi vida pueda estar marcada por inseguridades que quieren ser seguridades. De pequeña no me gustaba ser pequeña, veía a la chicas salir de fiesta, pintura en los párpados, minifaldas, barra de labios...y yo deseaba ser como ellas. Empecé a vivir la vida muy rápido y a veces los pies se levantaban del suelo. De pequeña no me gustaba ser pequeña, porque apenas tenía amigas. Ahora me gustaría rebobinar pero sin perder lo que tengo ahora, a la gente que tengo ahora a mi lado. Pero como sé que es imposible, trato de revivir instantes pasados con cuerpo de mujer. Si me ves por la calle, ten por seguro, que me verás dando el cante sin saber cantar. Bailando por las aceras, abrazando farolas, imaginando que alguna de ellas podrías ser tu. Gritando que estoy enamorada de la vida, porque la vida rima, me rima y me mima. Algunas noches desearía tener a alguien a mi lado y que me contase un cuento mientras yo me hago la dormida. También volvería al pasado para revivir momentos con mis ausencias. Y me los traería conmigo al futuro. Ahora, parece que una nueva vida intenta atravesarme y yo no pretendo hacer fuerza para que no pase. A veces mi indecisión me juega malas pasadas, y no me gusta no tener las cosas demasiado claras. Mi cabeza, allí arriba, en las nubes, casi todo el día, y cuando baja se lleva la sorpresa. Aquí abajo las cosas no son tan fáciles como creía. Dicen que mi cara es de buena persona y a veces creo que de buena ...en fin ya sabéis. A ratos tengo aspecto de cabra loca sin remedio, que voy saltando por los charcos ,que mi risa es contagiosa y que disfruto escribiendo. También, al pensar más rápido de lo que hablo, la lengua se me traba y tartamudeo un poco. Luego pongo mi sonrisa y hago como que no ha pasado nada. Otros ratos, a veces, también soy el silencio, porque prefiero cerrar la boca y abrir bien los oídos. Siempre he soñado con atravesar alfombras rojas pero me conformo con poder subir a un escenario y recibir el calor del público mediante un aplauso o un silencio contenido. Y trato, de cumplir mis sueños para poder seguir soñando otros. Y aprovecho siempre la ocasión de vivir el instante por si no me quedan más.


Sábado a las 20.00 horas, sola frente al ordenador.

domingo, 1 de febrero de 2009


Invéntate la ilusión, que tú puedes
las manos cogidas con los demás
unidas todas las manos
siguiendo el corazón
incluso cuando llueve
ocupando el sitio que te mereces.
Nada te dará la vida que tu no le pongas.


Marina Arce.



La noche del "Debeit Cambeit" en el Buko, me encontré por primera vez con Marina Arce. De entre todos sus papeles repletos de palabras, yo escogí este sin mirar, y le di todo lo suelto que tenía, (que no era más de 1euro) y tras leer esto, me dieron ganas de ir a cambiar a la barra, pero Marina ya no estaba.

Marina , Gracias.

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Mayte Barrera

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RETRATO DE PUNTILLAS

Soy una cometa en el aire que nunca llega a rozar el suelo.
Vivo del aire de cada suspiro.
Tengo las palmas de las manos
repletas de ilusiones que se me van cayendo
cuando consigo hacerlas realidad.
Sonrío si me dicen que me quieren
y no puedo evitar reírme antes de que me hagan cosquillas.
Mi punto débil son mis ojos
(son unos maleducados y no consigo que paren de hablar).
Camino sin la seguridad de una meta
y mi equilibrio es el desequilibrio de mis playeras.
Las líneas rectas las hicieron para saltarlas de lado a lado
y las circunferencias son para bailarlas con la cintura.
Me gusta mucho el rojo,
pero deshojé tantas margaritas que ahora sólo me quedan collares amarillos
y los pétalos de rosa se me escapan entre los dedos.
Algo fundamental en mi vida cotidiana son las risas de después de cenar
(para terminar bien el día más que nada).
No me considero una mala persona por no ayudar a las abuelitas a cruzar la calle
pero tampoco una buena por muchos motivos que prefiero no señalar
sólo sé que no me sale actuar con maldad, y recuerdo que Cruella de Ville me caía muy mal.
Por cierto, si quieres hacerme feliz, sólo tienes que invitarme a desayunar.