martes, 18 de marzo de 2008

^^pienso, luego existo. . .

Sé que existo, aunque ahora me siento incorpórea e intangible, y los sábados noche no me encuentro ni en pintura. Pero sé que ahora, existo más que nunca. Estoy aprendiendo a vivir, sin miedos, sin corazón en mil pedazos de ti, sin importarme tu boca, ni la dirección que toma tu mirada. He encontrado el significado de la palabra vivir, y viviendo me gusta definirla. Sólo me importa la gente que sé que la importo, y los demás que se preocupen de importarme. Que yo, ya me cansé de preocuparme de no preocuparme por mi. Sé que existo porque ya no solo veo mi vaso medio lleno, si no que el agua desborda por todos lados, y eso que dicen que el mundo ya no está para desperdiciar el agua. Pero yo he prendido mi carmín color rojo y mis zapatos de tacón y he empezado a quererme. En la tarima, me arranco por bulerías. Me he pintado las uñas y me he peleado a zarpazos con la vida. Si no te gusta, no me mires, que también estoy aprendiendo a que me den igual las miradas que matan y huelen a envidia. Y sé que existo porque he conseguido coger carrerilla y lanzarme al vacío y por supuesto volver a sentirme viva. Porque a mí lo que me gusta es gritarte al oído que he aprendido a vivir sin ti. En mi nueva canción, no aparece la palabra amor, y sí oligofrénica pasión. pero ya, no serás tu quién me lo cante. Y mi melodía me sabe a amistad, porque sin su contenido, creo que nunca podría aprender a vivir. Y sé que existo, en cada abrazo, en cada beso, en cada mirada cómplice, en cada vaso de ron, en cada paso de baile, en cada letra de cada palabra de cada verso, en cada lágrima y en cada hombro que se la lleva acariciando mi mejilla. En cada sonrisa, en cada pétalo, en tus sueños, en los míos. Sé que existo, porque ya, no tengo miedo a volar.

Seguidores

Mayte Barrera

Mi foto

RETRATO DE PUNTILLAS

Soy una cometa en el aire que nunca llega a rozar el suelo.
Vivo del aire de cada suspiro.
Tengo las palmas de las manos
repletas de ilusiones que se me van cayendo
cuando consigo hacerlas realidad.
Sonrío si me dicen que me quieren
y no puedo evitar reírme antes de que me hagan cosquillas.
Mi punto débil son mis ojos
(son unos maleducados y no consigo que paren de hablar).
Camino sin la seguridad de una meta
y mi equilibrio es el desequilibrio de mis playeras.
Las líneas rectas las hicieron para saltarlas de lado a lado
y las circunferencias son para bailarlas con la cintura.
Me gusta mucho el rojo,
pero deshojé tantas margaritas que ahora sólo me quedan collares amarillos
y los pétalos de rosa se me escapan entre los dedos.
Algo fundamental en mi vida cotidiana son las risas de después de cenar
(para terminar bien el día más que nada).
No me considero una mala persona por no ayudar a las abuelitas a cruzar la calle
pero tampoco una buena por muchos motivos que prefiero no señalar
sólo sé que no me sale actuar con maldad, y recuerdo que Cruella de Ville me caía muy mal.
Por cierto, si quieres hacerme feliz, sólo tienes que invitarme a desayunar.