viernes, 21 de diciembre de 2007


Contoneo mis manos
para oír el sonido que producen al chocar con las teclas.
Siempre me ha gustado pulsar mis dedos sobre el teclado
solo por el placer de oírlo.

Lo mismo me pasa con tu voz.

Me pasaría horas mirando como llueve
sabiendo que no voy a encontrar nada más alucinante
que el sonido de sus gotas
al chocar contra el suelo.

Lo mismo me pasa con tus ojos.

Porque pasaría mi vida entera
buscando tus lunares
en el rincón más escondido de tu piel

sintiendo tus labios en los míos
dibujando besos y sonrisas
y fingiendo algún que otro mordisco.

Toda mi vida estaría
abrazada a la fantasía
de sentirme refugiada en tus brazos

mientras apoyo mi oído en tu pecho
y tu corazón me vibra y el mío te acelera.

domingo, 16 de diciembre de 2007

quiero una vida llena de color...


Nunca supe como empezar a llenar de color un folio sin vida pero me esfuerzo cada día por llenar mi vida de colores.
La vida que es una diva sin escrúpulos con armas preparadas para mantenerte colgada de aquellas ramas y que sea el viento quien te de movimiento.
La vida es tanto mar, como cielo, como una puta habitación cerrada, sin ventanas...
Siempre tengo esa sensación de nunca tener los pies firmes en el suelo
Y me fascina
/me enloquece/
Ver todo desde aquí arriba. Pararme a contar tus lunares, acariciarte las pupilas con las mías durante horas, fumarme un cigarro –a medias- con la luna, perseguir el avión que mas alto vuela, o simplemente disfrutar del cielo tumbada en aquella nube con forma de caracol.
Excepto cuando noto ese cosquilleo que comienza por mi dedo gordo del pie derecho y sube y sube y tengo que bajar de mi globo y poner los pies en la tierra tras oír un “no vives sola”- de mi madre. Pero no soporto esa sensación de siempre tener los pies firmes en el suelo.
Me aburre
/me deprime/
porque desde aquí abajo todo se complica, miro al cielo y por mucho que salte no consigo rozar las estrellas, y si me paro a descifrar cada rincón de tu piel, el tiempo pasa tan deprisa que me impide encontrarte cada hueco prohibido. Porque aunque quiera parar el reloj, las agujas con su fuerza acaban pinchando cada minuto en el que disfruto, y me siento por fin bien.Pero la sensación de que todo esté pensado, que la vida es de un modo u otro no me gusta, por eso yo me he comprado mil rotuladores de colores. Porque yo me la rotulo y maquillo. Porque yo así si, así sí soy
feliz.

viernes, 7 de diciembre de 2007

necesito oír el rumor de tu voz acariciando mi nuca...


te intenté llamar
aquella noche
pero mis manos se negaron a marcar tu número
















te intenté llamar
quería oírte
cuando de soledad me llenaba por dentro




Pero no te llamé
me sentí débil
y decidí quedarme quieta y curarme sola mis heridas













te quise llamar
aquella noche
al notar que por tu culpa se escapaban mis lágrimas







te quise llamar
sólo para que supieses
todo el dolor que me ardía por dentro


















pero no pude llamarte
la impotencia se apoderó de mi

y no pude hacer más que tragármelo y empezar de cero



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Mayte Barrera

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RETRATO DE PUNTILLAS

Soy una cometa en el aire que nunca llega a rozar el suelo.
Vivo del aire de cada suspiro.
Tengo las palmas de las manos
repletas de ilusiones que se me van cayendo
cuando consigo hacerlas realidad.
Sonrío si me dicen que me quieren
y no puedo evitar reírme antes de que me hagan cosquillas.
Mi punto débil son mis ojos
(son unos maleducados y no consigo que paren de hablar).
Camino sin la seguridad de una meta
y mi equilibrio es el desequilibrio de mis playeras.
Las líneas rectas las hicieron para saltarlas de lado a lado
y las circunferencias son para bailarlas con la cintura.
Me gusta mucho el rojo,
pero deshojé tantas margaritas que ahora sólo me quedan collares amarillos
y los pétalos de rosa se me escapan entre los dedos.
Algo fundamental en mi vida cotidiana son las risas de después de cenar
(para terminar bien el día más que nada).
No me considero una mala persona por no ayudar a las abuelitas a cruzar la calle
pero tampoco una buena por muchos motivos que prefiero no señalar
sólo sé que no me sale actuar con maldad, y recuerdo que Cruella de Ville me caía muy mal.
Por cierto, si quieres hacerme feliz, sólo tienes que invitarme a desayunar.